Tyger Tyger imita la poderosa contraposición entre una civilización altamente sofisticada y refinada que consigue sobrevivir en un mundo postapocalíptico oscuro y aterrador. La yuxtaposición entre la luz y la oscuridad de esta fragancia invita a la reflexión y te hace preguntarte qué lado de ti mismo quieres disfrutar hoy. Aquí predomina un delicioso dulzor, pero no de una forma típicamente golosa. Las flores blancas indólicas, concretamente el nardo, aportan una esencia de inocente dulzor afrutado que se eleva con la indulgencia de los melocotones melosos y pegajosos. Para contrastar, una base oscura y misteriosa de cuero grueso y pachulí te atrae más profundamente. Sorprendentemente, no aparece el lirio, algo inusual en Bianchi, pero las facetas empolvadas y cremosas del sándalo, el musgo de roble y el heliotropo lo compensan con creces. Entiendo por qué es una de las fragancias más populares de esta casa, es absolutamente hermosa. El verdadero talento de Bianchi se demuestra cuando se trata de combinar notas tan contradictorias y conseguir que, de algún modo, resulten suaves y redondas. Sin duda, uno de mis favoritos.
¿Has probado esta fragancia?
Comparte tu experiencia y ayuda a otros a descubrir grandes fragancias

Dulce durazno bañado en miel. Lo apliqué a las 7:30 p.m. y todavía lo olía a las 6 a.m.