Glass Blooms de Regime des Fleurs es absolutamente exquisito y ojalá pudiera encontrar las palabras para decirles lo exquisito que es, pero en lugar de eso, todo lo que puedo decirles es que evoca la esencia de la mujer más bella del mundo, o al menos yo pensaba que lo era, en 1982 cuando yo tenía 6 años. Y además no era una mujer, ni siquiera era humana, era una muñeca de plástico de la marca Kenner. Una Glamour Gal. Se llamaba Shara. Puedes oler el nacarado almizcle de malva, el lechoso ambrette y el coñac en el recuerdo de su lustroso y opalescente cabello y en su elegante y reluciente vestido, una visión de la escarchada luz de las estrellas, el fresco y distante lirio de los valles y la pálida peonía, delicada y moteada de rocío en una mañana de primavera en la que el frío todavía es brillante y duro en el aire. Cuando me puse Glass Blooms esta noche, me sentí tan elegante y encantadora como creo que debe sentirse una Glamour Gal como Shara. Que, aunque Kenner lleva desaparecida desde el año 2000, puedo encontrar todavía en su envase en eBay por 24,99... lo cual es una mejor oferta que un frasco de Glass Blooms, a 225 dólares. Sin embargo, si soy sincera, creo que necesito los dos...
