Byzantine Amber pone remedio a todo lo que está mal en las fragancias de ámbar de hoy en día. La fragancia se inspira en el oro reluciente y el esplendor luminoso de la civilización bizantina, dando vida a la idea de un lujo teatral acompañado de una personalidad oscura y misteriosa oculta en el fondo. Se abre con geranio, destacando todos sus bellos elementos pulposos, rosados y ligeramente especiados, que se ven reforzados por una fuerte dosis de seductora canela. Sin embargo, esta fragancia es seca, muy seca, gracias a la inclusión de incienso, styrax y ámbar gris, que le confieren una sensación ligeramente ahumada y animal. Por encima de todo, se encuentra lo que parece ser un acorde de ámbar clásico, pero al que le falta uno de sus componentes clave: la vainilla. La ausencia de vainilla evita que esta fragancia resulte excesivamente dulce, sino que se inclina hacia sus facetas oscuras, secas y especiadas. Es una de mis fragancias de ámbar favoritas del mercado. Si estás cansado de los ámbar vainillados demasiado dulces y casi golosos que pululan actualmente por el mercado, ésta es la respuesta. Me recuerda a otros hermosos ámbares oscuros como Amber Absolute y Parfum De La Nuit 1; éste es obviamente mucho más asequible pero no menos glorioso. Una interpretación verdaderamente magistral del ámbar.
