Sahraa es sencillamente hermoso. Desde la primera pulverización se percibe el oud natural, potente y contundente, suave pero amargo, suave pero con ligeras cualidades animales. Se encuentra junto a un refrescante pomelo que sólo aparece fugazmente, así como un trío de flores frescas: rosa, geranio y jazmín. En la base, el azafrán aporta una dulzura adictiva, pero también hay un suave acorde de ámbar susurrando en el fondo. El oud que contiene parece ser exactamente el mismo que se utiliza en Oud Noir Intense y, aunque comparten similitudes notables, éste me parece más seductor y adecuado para la noche. Para mí, Sahraa tiende un puente entre el oud tradicional y el oud occidental. El oud que se utiliza aquí huele natural, es de alta calidad y definitivamente no es algo a lo que el mercado general esté acostumbrado, pero el aroma general es muy suave, fácil de llevar y atractivo para las masas. Esta fragancia está elaborada por expertos con una mezcla y una calidad de ingredientes excepcionales.
