
Adam Bujairami heredó de su abuelo la pasión por las fragancias, una tradición que le llevó a dedicarse con autenticidad y compromiso al arte de la perfumería. A los 20 años, Adam se trasladó a Dubai para iniciar su carrera en la industria de la perfumería. Más tarde, se trasladó a Australia, donde fundó la marca Bujairami, conocida por su equilibrio entre tradición e innovación.