
Chen Pi, o cáscara de mandarina seca, ofrece un aroma cálido y cítrico que combina dulzura con un toque terroso. Sus notas de salida brillantes y picantes evocan los huertos bañados por el sol, mientras que los sutiles matices de fondo aportan una profundidad rica y compleja, convirtiéndolo en un elemento de fragancia único y vigorizante.